Pares de tríadas para guitarra jazz — Buscador para cualquier acorde | Niels Dalgaard

Parte del PDF Pass

Buscador de pares de tríadas

Dos tríadas sin ninguna nota en común, sobre un acorde. El buscador te da todos los pares que encajan, las tensiones que cada uno pone encima de la armonía y —porque es la parte que nadie escribe— cómo suena de verdad la combinación.

Cualquier cifrado de jazz: Cmaj7, Dm9, G13, F#m7b5, Bb7alt, Ebm6, A7#11. Vas a ver todos los pares de tríadas que no comparten ninguna nota y encajan encima.

Distancia entre las dos
Prueba

Qué devuelve el buscador, sobre un acorde

Acá están los dos primeros pares para Cmaj7, tal como los muestra la herramienta: las notas, qué es cada tríada contra el acorde, qué agrega la combinación y cómo suena. Todo esto está abierto para cualquiera. Cualquier otro acorde necesita el pass.

Empezá por acá

Em+D

un tono de distancia
Las seis notas
E G B·D F# A
Contra el acorde
3 5 7·9 #11 13
Agrega
9 #11 13

Qué agrega. Em sostiene el acorde —3 5 7— y D se apoya encima como 9 #11 13. Esa segunda tríada es todo el asunto: tres notas, ninguna del acorde, y entre ellas llegan de golpe la 9ª, la #11ª y la 13ª. Es el sonido que la gente llama «lidio» sin que nadie tenga que tocar una escala.

Cómo suena. Abierto y brillante. La tríada de arriba pone 9 #11 13 encima del acorde, y ésas son las tensiones que levantan en vez de tirar: nada acá quiere resolver a ningún lado. Es el sonido de un acorde disfrutado en vez de abandonado.

Común

G+Am

un tono de distancia
Las seis notas
G B D·A C E
Contra el acorde
5 7 9·13 1 3
Agrega
9 13

Qué agrega. Construido desde la quinta: G te da 5 7 9 y Am te da 13 1 3. Entre las dos cubren el acorde y agregan 9 13, y ninguna contiene la fundamental, que es por lo que flota sin perder nunca el acorde.

Cómo suena. Abierto y brillante. La tríada de arriba pone 9 13 encima del acorde, y ésas son las tensiones que levantan en vez de tirar: nada acá quiere resolver a ningún lado. Es el sonido de un acorde disfrutado en vez de abandonado.

Fijate en lo que hace la segunda columna. La respuesta nunca es «tocá D y Em» —eso es un par de formas, no información. La respuesta es 3 5 7 debajo de 9 #11 13: la tríada de abajo dice el acorde y la de arriba son tres tensiones llegando juntas, en una forma que aprendiste en tu primer mes tocando.

Pares de tríadas a través de una progresión

Un par por acorde es la mitad fácil. La mitad que vale es encontrar una tríada que sobreviva al cambio de acorde: una sola forma que sea la 9ª del acorde que dejás y la 13ª del que llega. Dejala bajo la mano, que la armonía se mueva alrededor, y el cambio se toca solo.

Ejemplos

Los libros detrás de esta herramienta

Los pares de tríadas son una manera de armar una línea que suene decidida. Tensión y Resolución es el sistema completo al que pertenece ese recurso.

Qué es un par de tríadas, y por qué no es una escala

Dos tríadas que no comparten ninguna nota, alternadas sobre un acorde. Seis notas distintas, tres bajo la mano por vez. Esa es toda la definición, y la restricción que hace el trabajo es la de no compartir: dos tríadas con una nota en común son cinco notas con una repetida, y todo el recurso son las seis.

Seis notas de las doce es casi una escala, así que la pregunta es por qué no suena como una. Dos razones. La primera es el hueco: una escala de siete notas no tiene ninguno y el oído lee cualquier corrida como escala, mientras que seis notas dejan un grado afuera y la línea sigue salteando esa misma ausencia. La segunda es la forma: una tríada se mueve por terceras, así que un par salta donde una escala camina. Tocá las mismas seis notas en orden y tenés una corrida; tocalas como dos tríadas y tenés una frase.

Y no cuesta nada aprenderlo. Todas las tríadas mayores y menores en doce tonalidades son lo primero que cualquiera se pone bajo los dedos. Un par no agrega ninguna forma nueva: agrega una razón para poner dos viejas una al lado de la otra.

Leelos por lo que agregan, no por sus nombres

«D y Em sobre Cmaj7» es un par de formas y casi ninguna información. Lo que un músico necesita es la segunda línea: Em es 3 5 7 —el acorde desde su tercera hacia arriba— y D es 9 #11 13, tres tensiones llegando de golpe. Ahora el par no es algo para memorizar, es algo sobre lo que se puede razonar, y podés deducir vos mismo el equivalente sobre cualquier otro acorde.

Por eso cada resultado acá está nombrado dos veces: una como dos tríadas, y otra como seis grados contra el acorde que escribiste. La herramienta además los separa —cuál tríada sostiene la armonía y cuál está coloreando— porque en la práctica se usan distinto. La de abajo es donde una frase empieza y vuelve; la de arriba es adónde va.

Y por cómo se sienten

Dos pares pueden agregar la misma cantidad de tensiones y no sonar parecido en nada, así que cada resultado lleva una segunda frase sobre lo que le hace al oído. Esa frase no es una etiqueta pegada a un par famoso: se deriva, cada vez, de cuatro cosas que la herramienta puede verificar: qué tensiones tiene, si la tercera y la séptima del acorde están las dos, qué clase de tríadas son y a qué distancia están sus fundamentales.

Esos cuatro datos predicen la sensación sorprendentemente bien. Una #11 y una 13 sobre una tercera mayor levantan; una b9 y una b13 tiran. Dos formas a un tono se alternan lo bastante suave como para que el oído escuche una sola línea; a una tercera menor o a un tritono se repiten mástil arriba y le sacan al sonido toda la gravedad. Y un par al que le falta la tercera o la séptima flota: llamativo sobre una línea de bajo, vago por su cuenta. Cambiás el acorde y la frase cambia, porque cambian los datos.

Cómo estudiarlos para que suenen a música

El modo de fallar se escucha enseguida: las dos tríadas llegan en alternancia estricta, una para arriba y otra para abajo, y el que escucha oye un ejercicio. Tres cosas lo arreglan. Rompé el orden: empezá la segunda tríada desde una nota distinta de la que dejaste. Rompé el registro: llevate una de las dos una octava arriba para que la línea no sea una escalera. Y salí del patrón antes de que se vuelva obvio: dos tríadas son material para dos compases, no para ocho.

La otra mitad son los cambios. Un par estudiado sobre un acorde estático es una forma; un par estudiado a través de un ii-V-I es un lenguaje, porque ahí la pregunta interesante es qué tríada sobrevive a la barra de compás. Muy seguido una de las dos sirve sobre los dos acordes con un sentido completamente distinto —la 9ª de uno y la 13ª del siguiente— y dejar esa forma quieta mientras la armonía se mueve por debajo es lo más útil que hace este recurso.

Por qué esta está detrás del pass

Todo lo demás de este sitio es gratis y va a seguir siéndolo: el buscador de voicings, el de escalas, el de arpegios, los cien standards analizados y el analizador de armonía están abiertos para cualquiera, sin cuenta y sin límite de búsquedas. El PDF Pass compra dos cosas: hojas para imprimir sin límite en todas las herramientas, y este buscador. Un solo pago, sin suscripción, sin vencimiento, y la clave sirve hasta en cinco dispositivos.

El ejemplo de arriba no es una muestra con las respuestas borradas: es la salida real para un acorde real, con las dos frases enteras. Si no te parece que valga el pass, no lo vale, y el resto del sitio no cambia.

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