Herramienta gratuita · Sin cuenta
Analiza progresiones de acordes de jazz: funciones armónicas, cifrado romano, dominantes secundarios, ii-V-I y más, con una explicación de cada lectura y no sólo una etiqueta.
Separa los acordes con espacios. Usa | para las barras de compás. Los números de compás, los saltos de línea y el texto pegado de una partitura también funcionan.
O empieza por un tema: 100 standards de jazz con los acordes ya analizados →
Este analizador contesta la pregunta tradicional: ¿qué función cumple este acorde? Debajo hay una segunda pregunta: ¿qué esperaba el que escucha, y qué se lo hizo esperar? Esa pregunta es el tema de estos tres.
O empieza por La línea de la expectativa, de donde salen los tres
Un analizador de armonía de jazz toma una progresión de acordes y descubre qué están haciendo esos acordes. No cómo se llaman —eso ya lo sabes— sino a qué tonalidad pertenecen, qué grado romano lleva cada uno y qué trabajo cumple dentro de la frase: preparar, atraer o llegar.
La mayoría de las herramientas de acordes se detienen en el reconocimiento: escribes A7 y te dicen que contiene La, Do#, Mi y Sol. Eso es deletrear, no analizar. Esta herramienta está hecha para contestar la pregunta que un músico realmente tiene, que es por qué está ahí ese acorde, y para decirlo en una frase y no en un símbolo.
Es gratuita, corre entera en tu navegador, no necesita cuenta y nada de lo que escribes se guarda en ningún lado.
La armonía de jazz depende del contexto, y muchos acordes admiten más de una lectura honesta. En vez de inventar certeza, el analizador etiqueta cada afirmación como alta, probable o posible, y muestra la interpretación alternativa cuando existe. Un Bb7 antes de Cmaj7 es un dominante de puerta trasera, pero también es el V7 de Mib: mereces que te digan las dos cosas, y cuál favorece el contexto.
Esto es lo que devuelve el analizador para Cmaj7 | A7 | Dm7 | G7 | Cmaj7. La tonalidad es Do mayor, con confianza alta: la progresión abre y cierra sobre la tónica y contiene un ii-V-I completo.
| Acorde | Cifrado romano | Función | Lectura |
|---|---|---|---|
| Cmaj7 | I | Tónica | El centro tonal. Donde la progresión está en reposo. |
| A7 | V7/ii | Dominante | Un dominante secundario. A7 es el dominante de Re menor, no el de Do, así que toma prestada la atracción de un V-I y la apunta hacia el ii. |
| Dm7 | ii | Predominante | El predominante clásico. Prepara al dominante y casi siempre va hacia él. |
| G7 | V7 | Dominante | Su tercera y su séptima forman un tritono —Si y Fa— y ese tritono es lo que hace que la tónica se sienta debida. |
| Cmaj7 | I | Tónica | Resolución. El tritono Si-Fa se contrae hacia Do y Mi, y la frase cierra con una cadencia auténtica. |
El analizador también informa el patrón —un ii-V-I completo en Do— y la relación A7 → Dm7, que explica como un dominante secundario resolviendo a su tónica temporaria: durante dos acordes la armonía se comporta como si Re menor fuera la tonalidad.
La herramienta hace esto sola, pero el orden importa si lo haces a mano, y conocer el orden es lo que te permite discutirle a la herramienta cuando no estás de acuerdo.
Toca cualquiera de estos para pasarlo por el analizador.
La frase con la que está hecha la armonía de jazz: predominante, dominante, tónica. En Do mayor, Dm7 G7 Cmaj7. En menor el ii se vuelve semidisminuido y el dominante toma su sensible del menor armónico.
El turnaround: cuatro acordes que devuelven una sección a su comienzo. Reemplaza el I por el iii y el bajo sigue en movimiento en vez de quedarse quieto.
Una séptima de dominante apuntada a un grado que no es la tónica. A7 en Do mayor es V7/ii: durante dos acordes la armonía se comporta como si Re menor fuera la tonalidad, y después devuelve la frase.
Fm7 Bb7 Cmaj7. El iv y el bVII7 vienen prestados de Do menor, y a la tónica se llega desde un tono más abajo en vez de desde la quinta superior. Llega sin sensible, y eso es lo que la hace sonar cálida y no conclusiva.
Db7 reemplaza a G7 porque comparten el mismo tritono, Si y Fa. La atracción es idéntica; lo único que cambió es el bajo, que ahora baja por semitonos: Re, Reb, Do.
Acordes prestados del modo paralelo. El iv menor dentro de una tonalidad mayor es el sonido más reconocible del repertorio; el bVI y el bVII7 vienen del mismo lugar.
C C#dim7 Dm7. El acorde disminuido llena el semitono entre dos acordes diatónicos. Es un dominante sin su fundamental, y por eso atrae aunque no pertenezca a ninguna tonalidad.
Fundamentales que se mueven por terceras mayores y dividen la octava en tres partes iguales. Ninguna tonalidad lo contiene, así que el analizador lo dice, y etiqueta su confianza con honestidad en vez de forzar una tónica.
Cada una de estas páginas explica un recurso en detalle y después lista los standards de la biblioteca cuyos acordes lo demuestran de verdad.
Por qué tres acordes se volvieron la frase de un lenguaje entero, y qué cambia en menor.
Leer →Cómo un acorde toma prestada la atracción de una cadencia y la apunta a otro lado.
Leer →Dos dominantes, un tritono: la sustitución que cambió la línea de bajo del jazz.
Leer →Acordes prestados: de dónde vienen el iv menor, el bVI y el bVII7, y por qué suenan así.
Leer →Llegar a la tónica desde abajo, sin sensible, y por qué suena cálido.
Leer →Cómo leer los grados que produce esta herramienta, incluidos los que llevan barra.
Leer →El analizador acepta la notación que ya usas. Todos estos se leen como el mismo acorde: Cmaj7, CM7, Cma7, CΔ. El menor puede ser Cm7, Cmin7, C-7. El semidisminuido puede ser Cm7b5 o Cø. El disminuido puede ser Cdim7, Co7 o C°7. Las alteraciones, los bajos con barra y las suspensiones funcionan igual: G7alt, C7b9, F#7#11, Cmaj7/E, G7sus4, C6/9.
Para la disposición: los espacios separan acordes, | separa compases, y los saltos de línea también cuentan como barras. Puedes pegar varios compases de una partitura tal cual, con números de compás incluidos: 1. Cmaj7 | 2. A7 funciona, y las barras de repetición también.
Todo lo que el analizador no puede leer se lista y se saltea en vez de descartarse en silencio, así siempre sabes qué se analizó.
Cada análisis tiene su propia dirección. Toca Compartir análisis y obtienes un link que lleva la progresión adentro, así quien lo abra ve la misma lectura: sirve para una clase, un ensayo o una discusión sobre si ese acorde es realmente un sustituto tritonal.
Cada acorde que lee el analizador recibe una calificación de confianza junto a su cifrado romano, y esas calificaciones son juicios sobre el contexto musical, no probabilidades estadísticas. Alta significa que los acordes de alrededor sostienen con fuerza esta lectura y que una segunda opinión coincidiría casi con seguridad. Media significa que hay más de una interpretación plausible y que esta es la que mejor encaja en el contexto. Baja significa que el contexto admite varias lecturas razonables y que cualquiera se podría defender, lo que en general indica que el pasaje es genuinamente ambiguo y no que el análisis haya fallado.
Vale la pena detenerse en una calificación baja. Suele marcar los lugares donde los músicos no se ponen de acuerdo sobre un tema, y esos son los compases donde saber por qué la lectura es incierta enseña más de lo que enseñaría la lectura misma.